Agua y aceite…
Blanco y negro…
Azucar y sal…
Noche y día…
Sol y lluvia…
Frío y calor…
Playa y montaña…
Ángel y demonio…
Ying y yang…
Podría encontrar miles de diferencias entre nosotros…
Pero prefiero creer que el aceite y el agua, aunque sólo sea por un segundo, se mezclan y son uno sólo…