Si me dices salta… yo salto… si quieres que llore… mis ojos se llenan de lágrimas… mueves los hilos de esta marioneta como si fueras un maestro… y yo, sin pensar nada más, sigo las miguitas de pan que me vas dejando… no pregunto, no hablo…
Hilos… de repente, lo que era invisible se tiñe de negro para desdibujar el cuento de hadas… para mostrar los sacrificios del pasado… los sentimientos oxidados… las trampas con las manos… un maestro… como un maestro me creaste una realidad para vivir en tus mentiras… mentiras con las que liabas y desliabas la cruceta de esta marioneta…
Pero hoy, en esta ocasión, el espejo no refleja nada… los ojos no reflejan algo que pueda salvarnos… no hay hilos que me agarren el alma… la cruceta está rota y la marioneta sigue su camino con heridas del recuerdo…
De nuevo, el juego de Bito, el que con dos palabras es capaz de remover a media blogosfera… aquà está mi pequeña aportación, un poco tarde pero… si alguien le apetece apuntarse, todavÃa hay tiempo! Besitos de agua a todos y buen fin de semana!
Con heridas se irá la marioneta, pero al menos libre. Al fin y al cabo las heridas sanan, pero la crucecita no volverá a manejarla, ni las manos a controlar sus movimientos…
uff ya leà las condiciones del juego, seguramente me apunte, solo necesito un poco de tiempo para pensar, tengo un pequeño viaje que seguro que me inspira.
Bonito relato
No importan las heridas, lo importante es que es libre.
Me ha gustado el texto, es sencillo y directo.
Un beso
Siempre se sobrevive, aunque se tenga que cargar con las heridas a cuestas. Mejor eso que estar roto y colgar de una madeja de hilos…
Un abrazo princesa
“El tiempo no duerme los grandes dolores, pero sà los adormece… “
Hala, pues yo también me animé… Ahà os va… “De marionetas y de hombres” Besoss.