Conversaciones hasta las tres de la mañana sin motivo aparente, sin decirnos nada nuevo, simplemente disfrutando el uno del otro como en los viejos tiempos.
Promesas de vernos pronto, de quedar después de un año sin vernos, de que un dÃa me enseñarás ParÃs.
Deseos de poder pasar más tiempo juntos, de guardarme en tu maleta y visitar nuevos lugares para los dos.
Que recuerdes cada palabra que digo, sorprendiendome a cada instante con pequeños detalles. Que me regales cada momento sin que yo te lo pida, que me mires con buenos ojos, que me regañes cuando tengas que hacerlo, que cedas a mi “chantaje emocional”, que compartas un mousse de chocolate conmigo por el messenger simplemente porque sabes que me encanta, que a veces me conozcas tan bien que me asustas, que no existan silencios incómodos entre nosotros, que “no recuerdes” cómo nos conocimos y cómo te tiré un vaso de agua sobre la comida…
Son esas pequeñas cosas las que hacen que, aún en la distancia, sigas siendo especial. Porque los pequeños detalles son los que marcan la diferencia.
Ainssss, que bonito!!!! Hoy has conseguido emocionarme y mucho!!! A lo mejor es el dÃa, acabo de volver del aeropuerto de decir adios definitivamente a mis niños canadienses, pero sea por lo que sea, GRACIAS por estas lÃneas!!!
Un besazo!!!
q lindo lo que has escrito, ojala yo tuviera a alguien asi donde no haya silencios incomodos y se disfrutara juntos de lugares maravillosos, pero vamos, que ya por internet viajo a miles de lugares junto a seres maravillosos como tu, vane, sula, maia, tania, kike, desi, uff con todos, son unos soles
Ojalá esos momentos duraran siempre, verdad?
hoy puse un post en mi blog similar al tuyo, en el q mencionaba como los pequeños detalles, miradas, decisiones o palabras pueden no solo cambiarnos a nosotros mismos, sino llegar mucho mas alla.
muchos besotes